Robert Samuels: de Hong Kong a Europa

Hoy hablamos con Robert “Bobby” Samuels con motivo de su nuevo proyecto internacional de acción e interpretación: Blood Brothers, un largometraje que coprotagoniza junto a la estrella española del cine de acción Nacho Serapio, cuyo rodaje está previsto para comenzar en el primer trimestre de 2026.
Robert “Bobby” Samuels es actor, artista marcial, especialista y director de acción, y ha logrado algo casi inaudito: abrirse camino en el cine de acción de Hong Kong siendo un intérprete negro y occidental. Fue el primer afroamericano en ser admitido en la Hong Kong Stuntmen’s Association, y fundó el primer equipo de especialistas “occidental” en la historia de Hong Kong: G7.
Su carrera comenzó a principios de los años 90 y lo llevó a trabajar junto a Sammo Hung y otras figuras clave del género, como Yuen Woo-ping, una de las mayores influencias en la coreografía de acción moderna. Más allá de la acción, Bobby destacó también por algo poco común en aquella época: dar el salto a proyectos más dramáticos y cómicos, rompiendo barreras de representación en la pantalla dentro del mercado hongkonés.
En los últimos años ha seguido activo tanto como intérprete como especialista, con créditos recientes en producciones como John Wick: Capítulo 3 – Parabellum, entre otras. Su trayectoria también ha sido reconocida dentro de la comunidad de artes marciales y cine de acción, incluyendo su ingreso en el Action Martial Arts Hall of Honors.

Cuéntanos un poco sobre tu trayectoria — como artista marcial y como intérprete. ¿Cómo describirías tu camino con tus propias palabras?
Hola y gracias. Mi camino ha sido un tanto poco ortodoxo en mi forma de entrar en la industria del cine. Cuando era niño, mi tía me llevó a ver una película de Shaw Brothers titulada 5 Fingers of Death… ahí fue cuando mi vida cambió. Cuando salí del cine supe que el único rumbo posible para mí era hacer películas de acción y artes marciales.

¿Cuál ha sido la pelea más dura de tu vida? ¿Y qué te enseñó?
La pelea más dura de mi vida ha sido no rendirme jamás en mi sueño de entrar en la industria cinematográfica de Hong Kong. La mayoría de la gente pensaría que es una meta inalcanzable… sin embargo, yo siempre fui diferente mientras crecía. Nunca me interesaron los deportes, solo las artes marciales. Sabía que, para alcanzar mi objetivo, el camino sería difícil. Pero no iba a dejarme vencer.

A nivel personal, ¿cuál ha sido tu “pelea” más difícil en la vida?
Para mí, personalmente, la lucha más dura ha sido superar ciertos desafíos raciales que se han dado a lo largo de mi vida. En los 90, los tiempos eran difíciles para los afroamericanos en el negocio del cine de artes marciales… había algunos, pero no muchos.

¿Cuál es tu filosofía de vida, el principio por el que procuras regirte?
Muy buena pregunta… Mi filosofía SIEMPRE ha sido tratar a todo el mundo con amabilidad, amor y empatía hacia nuestros semejantes, hombres y mujeres. Y dar oportunidades a los demás, igual que yo las recibí.

¿Le temes a algo… o a alguien?
No temo a ningún hombre sobre esta tierra. Sin embargo, no me gustan las ratas, ja, ja. Nunca he sido fan de esos roedores.

¿Quiénes eran tus ídolos cuando crecías?
Mi madre, Bruce Lee, Sammo Hung y Lau Chia Leung. Mi madre siempre me animó a perseguir mi sueño, incluso si fracasaba. Y Sammo Hung siempre ha sido un héroe para mí en pantalla y en mi vida personal.

¿Cómo es tu día a día actualmente?
Bueno… mi agenda siempre está llena. Estoy desarrollando varias películas nuevas para 2026, lo que implica muchas reuniones con mis socios Robert Jefferson y Mark Wiley. Tengo un equipo principal con el que llevo trabajando muchos años… aunque he tenido mucho éxito en mi vida, también quiero que las personas que siempre me han apoyado tengan éxito en sus propios puestos.
Mi éxito se debe a ellos y a su trabajo.

Y cuando estás preparando una película, ¿cómo cambia tu día a día?
Primero nos aseguramos de que el producto sea sólido, es decir, el guion y el desglose. Lo siguiente, y más importante para mí, es el casting. Los personajes que creamos deben ser escogidos adecuadamente, porque el público va al cine para disfrutar… y muchas veces vive de forma vicaria a través de esos personajes. Después de ese proceso comenzamos la planificación del rodaje.

¿Sientes que tu mejor momento como luchador o actor marcial ya pasó… o todavía está por llegar? ¿Estás ahora en tu mejor etapa?
He tenido mucha suerte de que mi entrenamiento temprano en Estados Unidos y mi formación en Hong Kong me prepararan para los aspectos físicos más duros del cine de acción. Sí, ahora soy mayor… Sin embargo, como todo, el tiempo erosiona tus capacidades físicas. Por eso, aunque sigo peleando en pantalla, ahora estoy más interesado en darle a la nueva generación la oportunidad de brillar.

ORÍGENES Y DECISIÓN DE IR A HONG KONG
¿Cuál fue el momento exacto en que pasaste de ser un “fan obsesionado del kung-fu” a decir: “Voy a vivir allí y voy a hacer esto realidad”?
Tenía unos 10 u 11 años cuando dije que quería ir a Hong Kong y hacer películas. Desde ese momento entrené todos los días para lograr ese objetivo. Incluso empecé a aprender el idioma (cantonés) para asegurarme de tener habilidades que ningún otro afroamericano tuviera. Conseguí un trabajo vendiendo periódicos chinos en el Chinatown. Eso me permitió abrazar la cultura y conocer a su gente.

Aprender el idioma y la cultura antes de llegar fue clave. ¿Qué aprendiste fuera del tatami que te ayudó a sobrevivir en la industria?
Eso fue lo más importante para sobrevivir en un país al que nunca había ido. Tenía que conseguir ser aceptado por la gente si quería tener éxito. Mientras estuve en Hong Kong trabajé en muchos empleos hasta que conocí a Sammo. Lavé coches, me disfracé con trajes de Disney en centros comerciales. Trabajos pequeños para mantener algo de dinero en el bolsillo.

En Estados Unidos has mencionado audiciones brutales (Snipes, Fishburne…). Qué le dirías hoy a alguien que siente que el “sistema” no le deja entrar?
Sí, cuando iba a audiciones aparecían actores muy famosos como Wesley Snipes, Fishburne y otros… Sabía que nunca conseguiría el papel. Esa fue parte de mi motivación para irme a otro país y hacerme un nombre donde no tuviera esa competencia. Fue la decisión más inteligente que tomé.

ENTRENAMIENTO E IDENTIDAD
Empezaste joven — ¿qué estilos y maestros te marcaron más, y por qué?

Empecé estudiando con el Sifu Maurice Tunstall, que fue mi primer maestro, de Hung Gar chino. Me quedé con él casi 20 años… luego estudié con el Gran Maestro Chu Chi Ling y, finalmente, con Sammo Hung.
Estos hombres me dieron la base para todo lo que he podido lograr.

Si tuvieras que elegir: ¿qué estilo (o “sabor”) te representa mejor en pantalla?
Siempre he estudiado kung-fu chino. Así que, cuando peleo en pantalla, eso se nota en mis movimientos. Siempre he tenido que adaptarme a lo que pide la historia de la película, pero soy capaz de modificar mis movimientos y mi técnica.

¿Quién dirías que te empujó más a evolucionar — un maestro, un rival o un momento?
Diría que Robert Jefferson, mi socio. Llevamos más de 25 años trabajando juntos. Además de él, tendría que decir Sammo Hung.

SAMMO HUNG (VIDA DENTRO DE LA MÁQUINA)
Has dicho que Sammo te enseñó que “el carácter lo es todo”. ¿Cómo aplicas eso hoy al diseñar acción?

Sí, recuerdo una noche en casa viendo la televisión. Le pregunté cómo creaba personajes tan memorables en sus películas… me dijo que los personajes son lo más importante. Si creas personajes interesantes con los que el público pueda conectar, o que durante 90 minutos creen un mundo en el que ellos puedan vivir de forma vicaria, eso es lo que hace que sus películas sean tan poderosas.

“La cámara es el tercer brazo en una pelea”. ¿Puedes explicarlo con un ejemplo concreto — lente, distancia, ritmo, y por qué funciona?
Normalmente, cuando ves escenas de acción, el público queda fascinado por los movimientos de los actores y su nivel técnico. Pero la forma en que Sammo captura la acción en pantalla, con sus cortes rápidos, insertos motivados y las elecciones de lentes, también forma parte de esa danza que se registra junto a la interpretación del actor. Sammo rueda pensando en el montaje, así que sabe qué ritmo debe construir la escena.

¿Qué fue lo más importante que aprendiste viviendo en su casa, más allá de la parte técnica?
Lo más importante que aprendí viviendo con él fue la humildad con la que trata a todo el mundo. Siempre está dando a los demás. En aquella época salía con una chica china y la invité a cenar; Sammo me mostró la forma tradicional de mostrar respeto sirviendo a mi cita, y me enseñó aspectos tradicionales de la cultura china entre hombres y mujeres.

La historia del gran salto para entrar en la Asociación (correr, saltar la valla, coche) es legendaria. ¿Qué pasaba por tu mente justo antes de hacerlo?
Ese día era una gran jornada de acción. Vi que estaban vistiendo a un especialista con ropa igual a la mía para hacer la acrobacia, y pensé: no quiero que un doble haga el truco por mí. A principios de esa semana había solicitado entrar en la Asociación de Especialistas de Hong Kong y necesitaba la firma de tres directores de acción para poder entrar en la organización. Todo el mundo pensaba que la mayoría de los extranjeros necesitaban dobles porque no eran capaces de hacer las grandes acrobacias. Pero yo estaba decidido a hacerla.

Ese día había cuatro directores de acción en el set, así que le dije a Sammo que iba a hacer el truco. Le pregunté si firmaría para que pudiera unirme y dijo “trato hecho”. También se lo pedí a Yuen Biao y a Lau Chia Wing, y todos dijeron que sí. Cuando dieron la orden de “acción”, respiré hondo y fui a por ello… ¡bam, hecho!
Todos se quedaron en shock. Ese día cambió la forma en la que me veían en Hong Kong.

Sobre las lesiones: ¿hubo alguna que cambiara para siempre tu manera de coreografiar o de proteger a tu equipo?
Vengo de la vieja escuela de Hong Kong. Por supuesto, hacemos las acrobacias lo más seguras posible… pero cuando empecé a trabajar en Estados Unidos, los elementos de seguridad eran muy buenos. Las producciones americanas tienen recursos y presupuestos más grandes. Aun así, como en todo lo que implica alto riesgo, los stunts siguen siendo peligrosos pese a los estándares de seguridad. El objetivo es intentar minimizar las lesiones graves.

Si pudieras revivir aquella época con los estándares de seguridad actuales, ¿qué mantendrías exactamente igual — y qué cambiarías sin duda?
En los primeros tiempos usábamos cajas de cartón y colchonetas… No teníamos airbags ni otros equipos de seguridad como los de ahora. Sin embargo, todavía me gusta la naturaleza espontánea de usar el entorno para crear la visión. Eso genera realismo.

¿Cuál fue la pelea más difícil de rodar — técnica y emocionalmente?
Hice una película con Sammo Hung llamada Don’t Give a Damn. Tuvimos siete directores de acción en esa película… La escena más difícil fue la pelea a tres con Sammo Hung y Collin Chou. El timing de la acción era extremadamente difícil y técnico. A día de hoy, esa escena destaca como parte de mi mejor trabajo.

BARRERAS, REPRESENTACIÓN Y DIVERSIDAD
Has vivido muchas veces siendo “el único”. ¿Qué fue prejuicio directo — y qué fue choque cultural?

Durante los 90, las cosas fueron difíciles para los no asiáticos que vivían en Hong Kong. Creo que para mí fue más fácil por mi relación con Sammo y Jackie Chan.
Mucha gente me veía en televisión y conmigo a Sammo todos los días, así que no me trataban mal… estaba protegido, en cierto modo. Muchos miembros de las tríadas me veían como alguien diferente en todos los sentidos. Además, sabían que vivía con Sammo, así que no debían meterse conmigo ni acosarme.

¿Qué crees que Hollywood todavía no entiende del cine de acción como lenguaje (no solo como “relleno” entre momentos de la historia)?
Hollywood ha evolucionado de muchas maneras. Yo sabía que, una vez que los directores de Hong Kong empezaran a emigrar a Estados Unidos y Hollywood mirase sus películas de acción hechas fuera, se darían cuenta de que, para evolucionar, tendrían que empezar a contratarlos para películas de acción americanas. Aún les queda camino por recorrer… pero la mayoría de películas estadounidenses ya incorporan algún nivel de secuencias de acción estilizadas.

Si pudieras dar a la industria 3 reglas para crear diversidad real en la acción (delante y detrás de la cámara), ¿cuáles serían?
Que la etnia no determine tus cualificaciones.
Recompensar y reconocer al departamento de especialistas.
Apoyar a los cineastas independientes que no tienen el respaldo de un estudio.

EL G7: DE “GIMMICK” A PRESENCIA REAL
Cuando creaste G7, ¿cuál fue la estrategia para dejar de ser “el extranjero” y convertirte en parte del tejido de producción?

Cuando se me ocurrió la idea fue porque a la mayoría de los extranjeros solo les daban papeles y oportunidades muy limitadas… Yo quería cambiar eso. Así que hablé con Sammo y él me dio la idea de crear una organización y presionar a las productoras asiáticas para que nos contrataran junto con sus estrellas asiáticas. Eso nunca se había hecho antes. Tras innumerables reuniones conseguí que aceptaran ficharnos a todos con contratos de larga duración.

Hicimos películas, modelaje, anuncios de televisión y apariciones especiales. Fue la primera vez que algo así pasaba en la industria del cine de Hong Kong.

¿Qué lección de liderazgo te dio construir un equipo de especialistas en Hong Kong?
Siempre he intentado romper barreras, pero no solo para mí… también para ayudar a otros.
Es importante apoyar siempre a los demás.

DE LA HONG KONG SALVAJE AL SISTEMA ESTADOUNIDENSE (SINDICATOS, SAG, SEGUROS)
Has dicho que en Estados Unidos tienes que pensar en sindicatos, seguros, normas del SAG… ¿Cuál fue el mayor choque cultural al dirigir acción allí?

En Hong Kong la mayoría de las productoras trataban directamente con los actores o a través de sus representantes.

La forma de hacer negocios era diferente a la de Estados Unidos. En Hong Kong trabajábamos jornadas de 16 o 17 horas… algo impensable en Estados Unidos. Pero, de nuevo, es un país diferente.

¿Cómo equilibras la “seguridad” con la sensación de peligro real — para que no parezca algo de plástico?
A veces ese es el truco más difícil… pero es importante que la acción se sienta real y tenga energía cinética. Si necesito que un actor dé cierta reacción en una escena de pelea y le cuesta conseguirla, hablo con él y le pregunto si podemos golpearnos de verdad, aunque sin potencia, solo para provocar la reacción adecuada.
No puedes engañar al público, ellos saben cómo se ve una acción débil.

LA ACCIÓN HOY: PREVIZ VS ORGÁNICO
Has dicho que demasiado previz puede sentirse “preparado de antemano”. ¿Qué parte del diseño de acción debe seguir siendo orgánica siempre?

Por mi experiencia, el previz es útil para bloquear las secuencias de acción. Sin embargo, no podemos perder de vista que a veces la coreografía se ve y se siente demasiado limpia.

En los primeros días, en Hong Kong, no teníamos esos lujos: la mayoría de los directores de acción llegaban al set y creaban la acción de forma orgánica.

El entorno es importante para la escena… y a veces esos elementos no aparecen en el previz.

La clave es encontrar ese equilibrio.

¿Cuál es tu método: llegas con una estructura fuerte y luego “esculpes” sobre la marcha — o necesitas ensayos sí o sí?
Soy de la vieja escuela y de la nueva. Permito que el director de acción cree el previz y, luego, cuando entramos en el entorno donde la acción tendrá lugar, añado o quito elementos para que la acción se sienta más realista y equilibrada con la escena.

¿Qué le recomendarías a alguien que “quiere ser como tú”?
No seas seguidor, sé líder. Diferénciate y muestra qué tienes tú para ofrecer al mundo.
Nadie sabrá lo que puedes hacer a menos que se lo muestres.

Hablemos claro: hoy, ¿se puede seguir viviendo del cine de artes marciales? ¿Se puede vivir bien? ¿Sigue habiendo una comunidad que realmente sobreviva de ello?
Como en cualquier trabajo, cuando empiezas no vas a ganar una fortuna. Con los años, a medida que tu reputación crece y te dan más oportunidades, estarás en mejor posición para ganar buen dinero. No todo el mundo llega a ese nivel. Sin embargo, con los mercados de streaming de hoy, hay muchas más oportunidades para crear una marca y monetizar tu trabajo.

PRÓXIMAS METAS — Y BLOOD BROTHERS
Mirando al presente, ¿qué te entusiasma de la próxima generación (Martial Club, Andy Cheng, etc.) — y qué te preocupa?

Siempre he dicho que Martial Club y otros cineastas independientes ofrecen una visión refrescante del cine de artes marciales actual. Ellos son el futuro.

Es importante traer ese talento joven y esa energía. El cine de artes marciales está constantemente ofreciendo nuevos conceptos y técnicas de cámara… no te quedes anclado en lo antiguo, porque eso limitará el desarrollo de tus habilidades.

Sabemos que una de tus próximas grandes metas es BLOOD BROTHERS, tu próximo largometraje internacional, coprotagonizado junto a la estrella española del cine de acción Nacho Serapio. ¿Qué nos puedes contar de este proyecto?
Conocí a Nacho hace varios años, cuando estaba en Estados Unidos promocionando una de sus películas… ¡la película era increíble!

Es un cineasta muy sólido. Un día empezamos a hablar de la posibilidad de trabajar juntos en el futuro.

¿Cómo se puso todo en marcha? ¿Cómo empezó?
Nacho tuvo al principio un concepto muy general… y esa idea se convirtió en guion. Lo leí y me encantaron los personajes y la historia. Entonces me pidió que interpretara un papel destacado en la película. Dije que sí.

¿En qué fase se encuentra ahora el proyecto?
Actualmente estamos en pre-preproducción. Estamos reuniendo la financiación y cerrando al resto del talento que se unirá al proyecto. También haremos un casting en enero en Atlantic City.

¿Quién es tu personaje, y qué te atrajo de él?
Mi personaje es Mike. Interpreto a un taxista que cruza su camino con el personaje de Nacho. A partir de ahí suceden muchas cosas que nos irán uniendo a lo largo de la película. No quiero revelar demasiado. Habrá acción explosiva y grandes personajes.

¿Cómo es la química con Nacho?
Nacho es “the man”. Somos muy similares en muchos aspectos. Creo que nuestra química en pantalla para esta película será muy emocionante para los fans de la acción en Estados Unidos y España.

¿Qué puedes adelantar (sin spoilers) para entusiasmar a los fans de la acción?
La película tendrá un tono internacional porque transcurre tanto en Estados Unidos como en España. La acción será muy emocionante.

LEGADO, FELICIDAD Y FUTURO
Dijiste una vez que tu legado es “la línea entre tu fecha de nacimiento y tu fecha de salida”. ¿Qué esperas que diga esa línea sobre ti?

Solo espero que esa línea sea apreciada por el cuerpo de trabajo cinematográfico que deje atrás.
Mi esperanza es inspirar a algún joven negro para que crea en sus sueños… porque a veces se hacen realidad.

¿Quiénes son 3 personas que te inspiraron a convertirte en quien eres hoy?
Ron Van Clief, Carl Scott y Jim Kelly.

¿Eres feliz?
Sí, mucho. Porque me desperté esta mañana… lo que significa que Dios todavía tiene un propósito para mí en esta tierra.

Mi labor es caminar en la gracia de Dios y darle a otra persona la oportunidad de ser bendecida como yo.

¿Cuáles son tus próximos objetivos — en lo personal y en lo profesional?
Mis próximos objetivos son seguir creando películas para el público de todo el mundo. Tengo varios proyectos propios en los que estoy trabajando… y también tengo muchas ganas de trabajar con Nacho Serapio, un gran actor y artista marcial de España.

Para terminar — gracias por tu tiempo. Espero que te guste cómo queda la entrevista. Si quieres enviar un mensaje a alguien, a tus fans, o dar las gracias… este es el momento.
Quiero dar gracias siempre al hombre que me dio la mayor oportunidad de mi vida, Sammo Hung… Lo quiero con todo mi corazón. Y a los fans que me han apoyado durante tantísimos años, los quiero y los aprecio desde lo más profundo de mi corazón.

¡Ki Toro!!!

Dpt. de Prensa

Sobre el autor /

Comienza a escribir y pulsa intro para buscar