Falsos Maestros – Guía para reconocerlos

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En los años ´80, cuando me inicié en las artes marciales, el único medio de información del que se disponía eran las revistas de artes marciales. Con sus artículos y reportajes descubrí un sinfín de maestros y estilos, y aprendí muchísimo. Tanto, que aún hoy guardo aquellas revistas como auténticos tesoros, hasta tal punto, que ése ha sido uno de los principales impulsores de ésta que tenéis hoy día entre manos.

Pero entre todos aquellos Grandes Maestros y Estilos de la época, gente que viajó, entrenó, se desplazó, y otros tantos que desarrollaron sus artes marciales en sus tierras como buenamente pudieron debido a la falta de gente preparada, a través de revistas, libros y películas, también hubo numerosos oportunistas, autoproclamados maestros, campeones de torneos que nunca existieron, delegados de organizaciones que nunca lo fueron, “diseñadores” de diplomas, gente que hizo carrera gracias a una foto de algún cursillo con un maestro o personaje destacado, y gente que cambiaba de uniforme y arte marcial según la película que pegaba el pelotazo en cada momento.

Aquellas personas hicieron mucho daño a nuestro gremio. Y mucho, muchísimo dinero… ¡Y algunos hasta aprendieron artes marciales con el paso de los años! Y la única manera que teníamos nosotros, pobres infelices, de comprobar su valía era a través de las revistas, que estaban ávidas de novedades. Y claro, todo aquello era difícil de comprobar… nadie podía viajar para preguntar, y si viajabas ¿Quién demonios sabía inglés o japonés, o chino para constatar todo aquello?

De este modo, cualquier mediocre con un poco de imaginación, tras un viaje al lejano oriente, o a Estados Unidos y una foto con un Maestro, podía conseguir si era un poco espabilado una entrevista en alguna revista (y si pagaba por anunciar un seminario, todo sería mucho más fácil), de ahí a sacar un libro, dar cursos, más viajes, más fotos, más entrevistas, cursos, seminarios, clases, venta de uniformes, licencias, etc… el negocio estaba hecho.

Con el paso de los años muchos de estos oportunistas y falsos maestros se han visto desenmascarados, y hoy día, el que más y el que menos sabe “quien es quien” en el panorama marcial nacional. Quienes fueron pioneros, quienes fueron estafadores, quienes oportunistas, y quienes fueron simplemente unos frikies.

Parece que hoy día, los jóvenes que se quieren iniciar en las artes marciales y deportes de combate lo tienen bastante más fácil: solo tienen que sentarse frente al ordenador, poner en el buscador el nombre del campeón, maestro, estilo o sistema que le interesa y enseguida tendrá a su disposición webs, vídeos, redes sociales, foros, anuncios clasificados, fotos, biografías, videos y blogs donde poder obtener toda la información que necesite. Fácil ¿no?


El concepto de fraude

karate monoEl concepto de fraude está asociado al de estafa, que es un delito contra el patrimonio o la propiedad. Consiste en un engaño para obtener un bien patrimonial, haciendo creer a la persona que paga que obtendrá algo que, en realidad, no existe.

• Fraude, aprovecharse mediante engaños del error de una persona para obtener un beneficio o un lucro.

• Fraude, sacar provecho de la ignorancia de alguien sobre un tema no conocido para obtener un beneficio en cualquier forma traducible.

• Fraude daño o abuso previsto en cualquier forma posible.

• Fraude, engaño económico en el que alguien sale beneficiado y otro perjudicado.


Los coleccionistas de diplomas

Lo cierto es que no, y hay que tener cuidado, ya que es ahí donde se gesta el engaño y la estafa en este siglo XXI. Porque aunque tú puedes contactar con gente para informarte a través de redes sociales y foros de discusión, que te podrán dar una opinión veraz y desinteresada sobre casi cualquier organización de artes marciales, maestro/entrenador o competidor en España, los jetas y caraduras también tienen estas mismas herramientas para montarse su “chiringuito”, y se están organizando y creando sus propios grupos autolegitimadores para dotarse de un cierto aire de autenticidad.

Podríamos llegar a calificarlos incluso de “pequeñas mafias”, en las que se otorgan grados unos a otros. Así, cada uno legitima la maestría del otro. Yo te envío desde España un diploma reconociéndote el 7º DAN de mi organización, y tú me envías otro desde tu país nombrándome 10º DAN de la tuya. Se genera así una espiral de contactos en los cuales unos reconocen a los otros hasta tal punto, que algunos farsantes han engordado su currículum a su conveniencia en pocos meses. Un bloguero que escribió un post en su blog, del cual me he documentado para escribir este artículo, que se introdujo en una de estas redes ¡Y en pocos días le llegó un certificado de Cinturón Negro 10º Dan a su casa!

falsos maestros diplomasNadie le examinó, ni comprobó su nivel técnico. Tan solo bastó un compromiso personal para facilitarles él sus certificados desde España.

Lo que yo aun no entiendo, es si estos tipos se creen realmente 10º Dan (¡o incluso 15 Dan!) o son conscientes de su mundo irreal, o si son ciertamente unos estafadores. Recordemos que Gichin Funakoshi, fundador del karate, murió siendo tan sólo 5º Dan…

Hay muchos de estos farsantes que se están promocionando en nuestro país con grados tan elevados como el de 7º Dan, sin haber pasado jamás por un sólo examen. Y sin tan siquiera ser cinturón negro 1º DAN de una federación “seria” reconocida. Qué demonios ¡Ni tan siquiera de una pequeña asociación!

Conozco el caso de un estudiante cinturón azul, que se enfadó con su Maestro porque no le consideró capacitado aún para el pase de grado, se juntó con 2 amigos, fundaron su propia asociación, y se autoproclamó cinturón negro con “nosecuantos” danes. Bueno, si él es feliz así, adelante… el problema viene, cuando se pone a dar clases: Por un lado está la incompetencia a la hora de enseñar que le puede llevar a lesionar a algún alumno, y por el otro, la “pérdida de tiempo” que esto le va a suponer a sus cegados nuevos alumnos, hasta que “vean la luz”.

La proliferación de este tipo de estafadores hace un daño muy grande al mundo de a las artes marciales y deportes de combate en general.

Los que buscan la gloria

¿Negocio o ego? Bueno, yo creo que un poco de ambos, estos estafadores y falsos maestros crean entre sus alumnos una red de contactos, casi a modo de secta, donde los alumnos pagan unos buenos honorarios por exámenes de paso de grado o de cinturón negro. Cuantos más instructores y cinturones negros produzcan, más se extiende la red como si de un negocio piramidal se tratara, lo que les sirve para perpetuar su negocio a través de los años entrando en los anales de la historia de las artes marciales, compartiendo gloria junto a otros “Colegas de trabajo” como: Bruce Lee, Funakoshi, Gigoro Kano, Mas Oyama etc… todos ellos fundadores también de sus propios estilos.

Grandes maestros de su propio estilo

¡Con 2 cojones! Si yo creo mi propio estilo… ¿Quién va a saber más que yo? Nadie, ¿no? Pues ¡Ále, 10º Dan! Además homologado por mi propia Asociación Internacional, que ahora con internet es muy fácil conocer a gente del “otro lado del charco” y nombrarlos Delegados y Representantes honoríficos… además, como yo le entrego un alto grado “honorífico” de mi sistema, pues él me otorga otro del suyo, con lo cual, además de ser 10º Dan de mi estilo, también lo soy de otro, lo cual “legitima” aún más si cabe, mi titulación.

Antiguamente, cuando un estudiante tenía la osadía de autoproclamarse heredero de los conocimientos de una escuela, o cuanto menos, crear su propio estilo o “visión” del arte, se consideraba una falta grave de respeto hacia su Maestro, y la comunidad de maestros se reunía para repudiarlo… Esto le pasó a Bruce Lee en EEUU cuando comenzó a enseñar su visión del Gungfu a los occidentales, pero claro… tú no eres Bruce Lee ¿O sí?

Hoy día pasa casi siempre lo contrario, tu Maestro te repudia por una falta grave, y tú te vas y creas tu propio estilo.

Y cuando a uno de estos pseudomaestros se les pregunta porque inventaron su estilo y cuáles son sus fundamentos técnicos, todos suelen argumentar las mismas cosas, que no han inventado nada, que sus estilos son una visión personal de lo que aprendieron, etc… ¿Entonces qué es lo que ha inventado usted? En realidad no he inventado nada, solamente un nombre, que es más ocurrente y más comercial… Comercial ¿Será ésta la palabra clave en todo este asunto?

¿Bajo esta filosofía, es lícito que todos inventemos nuestros estilos? ¿Hemos sido todos tocados por la mano de Dios como para crear algo nuevo?

falso maestro fumanchuHay MAESTROS (con mayúsculas) que tienen un talento especial y que han sido capaces a través de los años de aportar algo nuevo al mundo de las artes marciales creando sus propios estilos. Gente que ha tenido una trayectoria profesional contrastada, que han sido campeones del mundo de alguna disciplina o que tienen tras de sí bastantes años de práctica a sus espaldas. Pero también hay otros que lo único que han pretendido ha sido llenarse los bolsillos con las artes marciales.

Todos tenemos el DERECHO de crear, pero no todos la suficiente EXPERIENCIA, CAPACIDAD y CONOCIMIENTOS necesarios para ello. Muchos estilos raros han quedado en el olvido a los pocos meses de su creación y otros nunca despegaron o cruzaron la frontera del barrio donde fueron creados.

Señores Maestros que os publicitáis con una suma de más de 30 Danes que nunca nadie os dio, que sabéis que no merecéis, que enseñáis un estilo que NO HABÉIS PROBADO EN SITUACIONES REALES, que no habéis estudiado un curso REAL de preparación física o psicopedagogía de la enseñanza… que podéis lesionar a un alumno por vuestra falta de conocimiento, que sabéis que nadie reconoce vuestras titulaciones fuera de la asociación que habéis creado vosotros mismos ¿Dormís con la conciencia tranquila?

A muchos de vosotros se os llena la boca diciendo que enseñáis sin ánimo de lucro. Sin embargo, no os tiembla la mano, ni la moral a la hora de coger el dinero, de publicitaros como los profesionales de más alto rango, de silenciar en vuestras redes sociales a aquellos que os llevan la contraria, o que contando verdades os pueden desmontar el “chiringuito”, de exponer vuestros diplomas, de cobrar por clases, torneos, parches, licencias de vuestra asociación, exámenes de grado, cinturón negro, cursos de reciclaje, formación… ¡o incluso de denunciar a otros que hacen lo mismo que vosotros!

A estas alturas de la vida, en las únicas Hermanitas de la Caridad que yo creo, son aquellas que se juegan la vida haciendo una labor desinteresada en la misiones de África.

Campeones de despacho

Todo este tipo de farsantes se mueve “por modas”, y como el terreno de las artes marciales tradicionales se ha ido viendo quemado poco a poco, muchos de estos han ido mudando sus pieles: karate, kungfu, kajukenbo, full contact, kick boxing, muay thai… y ahora claro MMA.

¡Ahora todo Dios sabe MMA! Pero piensen ¿A cuántos han visto pelear en un octógono? ¿Cuántos se han desplazado hasta Brasil o EEUU para aprender? Ahí lo dejo…

El Modus Operandi de esta clase de especímenes, los campeones retirados convertidos en entrenadores al viejo estilo, siempre fue tener sus kimonos bordados con CAMPEON MUNDIAL en letras bien grandes, y en todas sus publicidades claro, el gimnasio o la escuela lleno de trofeos, fotos de torneos, recortes de periódicos, y fotos muy chulas, claro. Pero ¿Y vídeos? ¿Quién vio pelear al Gran Campeón? Uf… en aquella época era muy difícil tener un equipo para grabar… la cinta se rompió, la tengo en VHS… y así hasta un sinfín de excusas.

Y la verdad es que fueron a un Torneo, en el que no había nadie en su categoría y le dieron el premio… o peor aún, lo compró en una tienda para no volver a casa con las manos vacías. ¿Durante cuánto tiempo se puede vivir de una mentira? Yo os lo diré: durante MUCHOS AÑOS. Los hay incluso que se han forjado una vida y una carrera alrededor de títulos que nunca ganaron y peleas que nunca tuvieron.

Si buscas el camino corto para llegar a cinturón negro seguramente estarás en manos de falsos «maestros».

Luego están también los que preparan sus propios torneos o veladas donde disputan el Título Mundial, pero ojo, que como lo hacemos en mi pueblo hoy gano yo. La próxima vez que viaje yo a tu país ya me ganas tú… ¡Qué también los hay! ¡Beneficio por partida doble! Me llevo la bolsa del combate, salgo en la prensa, aumento la “decoración” del gimnasio, me publicito, me vienen más alumnos… ¡Menudo chollo! ¡Estoy pensando hacerlo hasta yo!

Maestros del photoshop

funakoshiwartimefunakoshiwartimefalsos maestros nico¿Quién no hace sus pinitos hoy en día con el Photoshop? Con la mejora de las nuevas tecnologías el engaño se ha hecho cada vez más complicado, pero quien hace la ley hace la trampa, y los ladrones han agudizado el ingenio ¡Hoy en día si no tienes una foto con Van Damme o Bruce Lee es porque no quieres! Pues si a eso le unes un diploma de la Bruce Lee Association International con tu nombre, ya tienes el teatrito montado.

Diplomas y fotos, de lo más sencillo de falsificar, lo más básico. Volvemos al mismo engaño de los años ’80: la foto trucada. Con la salvedad que hoy día ya puedes buscar al determinado personaje en Facebook y preguntarle si conoce a tu maestro, y si es verdad tal o cual cosa (hoy día casi todos tenemos unas nociones de inglés, y para el que no las tienen google translator hace maravillas).


Falsos maestros, como reconocerlos

Y volvemos al punto de partida. A pesar de la cantidad de información que puedes obtener acerca de alguien, gracias a las redes sociales e internet en general, si proviene de la propia gente de su entorno, te pueden hacer creer que este es perfectamente legítimo. Porque ellos pueden ser colaboradores en el engaño por sus propios intereses o también porque ellos mismos pueden estar siendo engañados, y creerme… yo he pasado por ello en un par de ocasiones.

Mi consejo para salir del error o la duda: rastrear internet y contactar con otros grupos no conectados con ellos.

Otra cosa que te puede poner sobre aviso respecto al posible fraude sucede, cuando tras preguntar al profesor o a los veteranos sobre el linaje, la trayectoria profesional de tu maestro, estos te despachan diciendo que no estás preparado para conocimientos secretos. O cuando toda la información que encuentras en la red proviene de la misma fuente: él mismo.

La sociedad Japonesa es notoria por las montañas de documentos y testimonios que se han escrito sobre cualquier escuela antigua legítima. Si tu escuela Japonesa no está en el Bugei Ryuha Daijiten, entonces yo ya empezaría a sospechar.

“Cuando preguntes, si la respuesta es “de película”, posiblemente te estén contando una película”.

Solo cuando existan hombres y mujeres de 4 brazos se podrá crear algo nuevo, mientras seguirá siendo lo mismo…Patear, golpear, esquivar, luxar, etc.

falsos maestros MasterKenChicagoOtros indicios de «gente poco seria»

Que te estanquen en grados o que te nieguen el derecho a examen.
Que no sepan explicarte que te están enseñando.
Que te obliguen a “federarte” y no tengas seguro médico deportivo.
Que te pongan a dar las clases sin tener titulación para ello y sin cobrar. Con la excusa de: «no te preocupes, que tu no pagas…».
Que cobren las licencias federativas, o de asociación, se queden con el dinero y nunca las tramiten.
Que te hagan creer que representan al estado.
Que te hagan creer que sin sus «títulos» no puedes dar clase por mucho cinto negro que tengas.
Que afirmen que sus títulos son los «únicos legales».
Que pasen por ayuntamientos dándoselas de los «oficialmente que representan tal o cual estilo de lucha», para tener la exclusividad de la enseñanza en ese polideportivo.

MIS CONCLUSIONES

Y quien se quiera dar por aludido que lo haga, y quien no, pues no. Si a los pocos días de publicar el mes pasado el reportaje de FEDERACIONES vs. ASOCIACIONES ya me expulsaron y bloquearon del grupo Facebook de una Asociación donde se estaba hablando ese tema, sin previa explicación (ni posterior explicación que pedí por privado), y me cayeron hostias por parte de los pro-federaciones que me dijeron “como se nota para donde barres”… ¡Qué fue lo mismo que me dijeron otros pro-asociaciones! Este mes me imagino que me lloverán otras tantas, pero no os preocupéis, que estoy acostumbrado a encajar golpes.

Lo que me importa es que los practicantes de hoy día puedan tener una base para saber qué buscar y donde meterse. A mí a estas alturas lo que me anima es entrenar lo que me gusta, donde me gusta y con quien me gusta. Y si tú lo haces, que nadie te quite la idea de la cabeza. Pero si lo que buscas es el camino corto para llegar a ser cinturón negro seguramente caerás con falsos “maestros”. Porque ese camino, simplemente NO EXISTE.

Fuente: Wayne Muromoto (http://www.koryu.com/library/wmuromoto4.html)

Nacho Serapio

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